Una vez terox me preguntó por qué siendo yo ateo me interesaba tanto en lo teológico, en las creencias religiosas y la biblia. Y la razón es muy simple. Desde que se inventó el almacenamiento material de información, o sea, desde que el ser humano inventó la escritura, nuestra misión es acumular conocimiento. Y la biblia, su contenido, representa el conocimiento universal de nuestros antepasados. Siempre hay que poner atención a su sabiduría. Claro, también hay que purificar esa sabiduría.
Resulta que la misión de la religión es la búsqueda de respuestas a preguntas urgentes que sin embargo la ciencia no había atendido, la búsqueda de conocimiento. Y no podía atenderlas porque aún no había ciencia. De hecho nuestra primera ciencia fue la religión. Lo único que podía hacer la religión era inventar respuestas a sus preguntas: "¿por qué sale fuego de la tierra arrasando ciudades? ¿por qué el agua mató a mi familia y a mi pueblo? ¿por qué se sucedieron todas esas plagas, que no se contuvo hasta que mataron mi primogénito? ¿quién es el responsable de todo esto? ¿qué hacer para no perecer en estos terribles acontecimientos?" Todas esas eran preguntas legítimas que la gente de aquel tiempo se debió haber hecho, pero que sin embargo estaban muy lejos de contestar correctamente.
Los primeros líderes religiosos fue gente que solía observar el movimiento de las estrellas y que con el tiempo empezaron a ver tendencias o patrones que les permitía de una forma muy limitada predecir eventos futuros y hacer recomendaciones al respecto. Su conocimiento resultó muy práctico. Por ejemplo, fue muy importante para que los agricultores organizaran su producción en base a las estaciones. Así sacaban mejor provecho y reducían las pérdidas. Eso convertía a ese observador primitivo en líder entre las todavía incipientes polis.
Este nuevo conocimiento tenía su problema, les daba un poder que finalmente los corrompió siguiendo la tesis de lord acton: "el poder corrompe". Como ellos podían anticipar algunos eventos, podían utilizar esos conocimientos en su propio beneficio personal. Entonces preparaban las cosas con tiempo para ejecutar acontecimientos impactantes que dieran la impresión que estaban conectados o autorizados por alguna divinidad suprema. Así podían vivir sin trabajar, que es la meta de todo el mundo.
Hoy algunas personas piensan que la biblia no tiene valor práctico alguno, al ser un producto ficticio diseñado para el control mental de las masas. Bueno, sin importar las intenciones de los autores intelectuales de la biblia o cualquier otro texto religioso, hay que notar algo que da un total valor a estos escritos: muestran al ojo entendido actual cómo era el mundo de aquellas lunas. Esa fue su contribución al conocimiento humano. Porque saber cómo era su mundo es indispensable para entender el panorama completo de nuestra existencia, o sea, entender las preguntas principales de nuestra especie: de dónde vinimos, dónde estamos y hacia dónde vamos. Si logramos entender el mundo en el que vivían y lo ubicamos cronológicamente en contexto, entonces veremos cuál ha sido el camino que como seres humanos hemos recorrido, cual ha sido la dirección del proceso evolutivo de la sociedad y lo más importante, indica o recomienda posibles caminos a seguir.
Para ponerles un ejemplo particular yo soy de los que creo que nuestro camino como seres humanos no es el trabajo sino el conocimiento. Trabajar no es indispensable porque el trabajo es un medio para lograr un fin, no un fin en sí mismo. El trabajo lo pueden hacer las máquinas. Nuestro trabajo, si es que se le puede llamar trabajo, es -o debería ser- aprender, descubrir, analizar, en una palabra conocer. El conocimiento es el alimento de la inteligencia. De manera que como sociedad lo que realmente deberíamos interesarnos producir por encima de cualquier cosa es conocimiento.
Parte del conocimiento universal acumulado en la biblia apunta en esa dirección. Desde el primer conflicto bíblico se hace evidente que el espíritu humano clamaba por falta de conocimiento, la ignorancia era su talón de aquíles. Y se puede notar porque esta escasez de conocimiento era atribuida a los dioses.
1- Queda muy claro cuando dios habla a los demás dioses después que adán pecó según génesis y les muestra su preocupación por el nuevo conocimiento que la segunda pareja de humanos recién adquirían: "3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. 3:23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida." Al dejar a nuestros primeros padres mitológicos fuera del jardín del edén por haber llegado a saber "el bien y el mal" mediante la degustación de una fruta, dios se aseguraba que no tomaran alimento del árbol de la vida, que probablemente era una metáfora para el alimento intelectual, el conocimiento. Por supuesto que si nos quitaban el conocimiento nos esclavizarían al trabajo, nos condenarían "a labrar la tierra"; y condenarían a la ignorancia hasta con el uso de armas y fachistas armados para cerrar el acceso al conocimiento. La ignorancia es esclavismo.
2- Luego generó problemas en la comunicación del conocimiento como arma para castigar a la gente por pretenciosos, cuando imposibilitó la comunicación entre la gente que construía la torre de babel. Dios sabía que si interrumpía el libre flujo de comunicación cambiándoles el idioma cualquier proyecto tendía al fracaso.
3- "Toda escritura es inspirada de dios y provechosa" dice la biblia otra vez ya en el segundo testamento. Lo correcto y lo erróneo son valiosos: lo correcto porque se puede construir sobre esa información y lo erróneo para aprender qué no sirve, qué no se debe hacer. Lo claro y lo distorsionado también son valiosos: lo claro porque se puede construir sobre esa información, lo distorsionado porque podríamos compensar la distorsión para obtener información clara y abundante.
4- Jesús dijo "la verdad los hará libres". ¿Habrá algo más cierto que esa sentencia? Hasta nino bravo lo sabía cuando dijo "ando sin cesar detrás de la verdad, y sabré lo que es al fin la libertad".
Entonces si miramos esos cuatro ejemplos advertimos algunas implicaciones económicas:
1- El conocimiento es tan valioso que nos equipara con el ser máximo del universo, dios. Dios mismo lo admite. Es legítimo que nosotros mismos nos identifiquemos como dioses. Dentro del universo personal de cada individuo dios es un elemento económico totalmente real, porque influye en sus resultados económicos. Hay que tomarlo en cuenta.
2- La falta de buena comunicación interrumpe la necesaria fluidez en el trasiego de conocimiento o información. Sabemos que cuando se afecta esa red de comunicación, ese tejido que en economía llamamos "mercado", se produce desperdicio o destrucción de riqueza y consecuentemente escasez. Hay que proteger internet porque es nuestro cerebro social.
3- La información es información y nada más que eso. Punto. Somos nosotros -dioses que inspiran o crean lo que comunican- quienes en vez de negar y rechazar, deberíamos colectar, filtrar, analizar, corregir y comunicar la información, el conocimiento. Siempre habrá que purificar el conocimiento. Porque el conocimiento es dinámico, siempre está propenso a quedar descartado por un conocimiento reciente más exacto.
y 4- Algunos liberales creemos que es el respeto al derecho individual lo que nos hace libres. Pues no, aunque ayuda mucho. Es "la verdad", el saberse responsable y único responsable de su propia existencia y entenderse incapaz de manejar la existencia de los demás, lo que finalmente nos liberará de muchos problemas, o sea, trabajo.
Así podría seguir con montones de ejemplos pero en resumen, hay que agradecer a nuestros antepasados por haber hecho un buen trabajo dentro de sus posibilidades en dejarnos su versión del mundo de entonces. Ahora podemos permitirnos ver que desde tiempos remotos el valor del conocimiento nos releva el trabajo. "Mejor sentarse a pensar que doblarse a trabajar" decía mi abuelo. Interesarse en tratar de entender los asuntos espirituales de las personas no solo aumentará nuestro conocimiento sino también, finalmente, nos relevará de lo que mi maestro bastiat llamó "la pena del trabajo".
Por cierto y ya para terminar: ¿no se les hace curioso ver la similitud de como dios utiliza a los ángeles a como los humanos utilizamos a las máquinas? ¿acaso usted oye que dios trabaja? Para qué, que trabajen los ángeles. Él ya trabajó. ¿Será que nuestra evolución no va por el camino del trabajo? ¿Por qué deberíamos trabajar nosotros si las máquinas lo podrían hacer todo por nosotros?
Resulta que la misión de la religión es la búsqueda de respuestas a preguntas urgentes que sin embargo la ciencia no había atendido, la búsqueda de conocimiento. Y no podía atenderlas porque aún no había ciencia. De hecho nuestra primera ciencia fue la religión. Lo único que podía hacer la religión era inventar respuestas a sus preguntas: "¿por qué sale fuego de la tierra arrasando ciudades? ¿por qué el agua mató a mi familia y a mi pueblo? ¿por qué se sucedieron todas esas plagas, que no se contuvo hasta que mataron mi primogénito? ¿quién es el responsable de todo esto? ¿qué hacer para no perecer en estos terribles acontecimientos?" Todas esas eran preguntas legítimas que la gente de aquel tiempo se debió haber hecho, pero que sin embargo estaban muy lejos de contestar correctamente.
Los primeros líderes religiosos fue gente que solía observar el movimiento de las estrellas y que con el tiempo empezaron a ver tendencias o patrones que les permitía de una forma muy limitada predecir eventos futuros y hacer recomendaciones al respecto. Su conocimiento resultó muy práctico. Por ejemplo, fue muy importante para que los agricultores organizaran su producción en base a las estaciones. Así sacaban mejor provecho y reducían las pérdidas. Eso convertía a ese observador primitivo en líder entre las todavía incipientes polis.
Este nuevo conocimiento tenía su problema, les daba un poder que finalmente los corrompió siguiendo la tesis de lord acton: "el poder corrompe". Como ellos podían anticipar algunos eventos, podían utilizar esos conocimientos en su propio beneficio personal. Entonces preparaban las cosas con tiempo para ejecutar acontecimientos impactantes que dieran la impresión que estaban conectados o autorizados por alguna divinidad suprema. Así podían vivir sin trabajar, que es la meta de todo el mundo.
Hoy algunas personas piensan que la biblia no tiene valor práctico alguno, al ser un producto ficticio diseñado para el control mental de las masas. Bueno, sin importar las intenciones de los autores intelectuales de la biblia o cualquier otro texto religioso, hay que notar algo que da un total valor a estos escritos: muestran al ojo entendido actual cómo era el mundo de aquellas lunas. Esa fue su contribución al conocimiento humano. Porque saber cómo era su mundo es indispensable para entender el panorama completo de nuestra existencia, o sea, entender las preguntas principales de nuestra especie: de dónde vinimos, dónde estamos y hacia dónde vamos. Si logramos entender el mundo en el que vivían y lo ubicamos cronológicamente en contexto, entonces veremos cuál ha sido el camino que como seres humanos hemos recorrido, cual ha sido la dirección del proceso evolutivo de la sociedad y lo más importante, indica o recomienda posibles caminos a seguir.
Para ponerles un ejemplo particular yo soy de los que creo que nuestro camino como seres humanos no es el trabajo sino el conocimiento. Trabajar no es indispensable porque el trabajo es un medio para lograr un fin, no un fin en sí mismo. El trabajo lo pueden hacer las máquinas. Nuestro trabajo, si es que se le puede llamar trabajo, es -o debería ser- aprender, descubrir, analizar, en una palabra conocer. El conocimiento es el alimento de la inteligencia. De manera que como sociedad lo que realmente deberíamos interesarnos producir por encima de cualquier cosa es conocimiento.
Parte del conocimiento universal acumulado en la biblia apunta en esa dirección. Desde el primer conflicto bíblico se hace evidente que el espíritu humano clamaba por falta de conocimiento, la ignorancia era su talón de aquíles. Y se puede notar porque esta escasez de conocimiento era atribuida a los dioses.
1- Queda muy claro cuando dios habla a los demás dioses después que adán pecó según génesis y les muestra su preocupación por el nuevo conocimiento que la segunda pareja de humanos recién adquirían: "3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. 3:23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida." Al dejar a nuestros primeros padres mitológicos fuera del jardín del edén por haber llegado a saber "el bien y el mal" mediante la degustación de una fruta, dios se aseguraba que no tomaran alimento del árbol de la vida, que probablemente era una metáfora para el alimento intelectual, el conocimiento. Por supuesto que si nos quitaban el conocimiento nos esclavizarían al trabajo, nos condenarían "a labrar la tierra"; y condenarían a la ignorancia hasta con el uso de armas y fachistas armados para cerrar el acceso al conocimiento. La ignorancia es esclavismo.
2- Luego generó problemas en la comunicación del conocimiento como arma para castigar a la gente por pretenciosos, cuando imposibilitó la comunicación entre la gente que construía la torre de babel. Dios sabía que si interrumpía el libre flujo de comunicación cambiándoles el idioma cualquier proyecto tendía al fracaso.
3- "Toda escritura es inspirada de dios y provechosa" dice la biblia otra vez ya en el segundo testamento. Lo correcto y lo erróneo son valiosos: lo correcto porque se puede construir sobre esa información y lo erróneo para aprender qué no sirve, qué no se debe hacer. Lo claro y lo distorsionado también son valiosos: lo claro porque se puede construir sobre esa información, lo distorsionado porque podríamos compensar la distorsión para obtener información clara y abundante.
4- Jesús dijo "la verdad los hará libres". ¿Habrá algo más cierto que esa sentencia? Hasta nino bravo lo sabía cuando dijo "ando sin cesar detrás de la verdad, y sabré lo que es al fin la libertad".
Entonces si miramos esos cuatro ejemplos advertimos algunas implicaciones económicas:
1- El conocimiento es tan valioso que nos equipara con el ser máximo del universo, dios. Dios mismo lo admite. Es legítimo que nosotros mismos nos identifiquemos como dioses. Dentro del universo personal de cada individuo dios es un elemento económico totalmente real, porque influye en sus resultados económicos. Hay que tomarlo en cuenta.
2- La falta de buena comunicación interrumpe la necesaria fluidez en el trasiego de conocimiento o información. Sabemos que cuando se afecta esa red de comunicación, ese tejido que en economía llamamos "mercado", se produce desperdicio o destrucción de riqueza y consecuentemente escasez. Hay que proteger internet porque es nuestro cerebro social.
3- La información es información y nada más que eso. Punto. Somos nosotros -dioses que inspiran o crean lo que comunican- quienes en vez de negar y rechazar, deberíamos colectar, filtrar, analizar, corregir y comunicar la información, el conocimiento. Siempre habrá que purificar el conocimiento. Porque el conocimiento es dinámico, siempre está propenso a quedar descartado por un conocimiento reciente más exacto.
y 4- Algunos liberales creemos que es el respeto al derecho individual lo que nos hace libres. Pues no, aunque ayuda mucho. Es "la verdad", el saberse responsable y único responsable de su propia existencia y entenderse incapaz de manejar la existencia de los demás, lo que finalmente nos liberará de muchos problemas, o sea, trabajo.
Así podría seguir con montones de ejemplos pero en resumen, hay que agradecer a nuestros antepasados por haber hecho un buen trabajo dentro de sus posibilidades en dejarnos su versión del mundo de entonces. Ahora podemos permitirnos ver que desde tiempos remotos el valor del conocimiento nos releva el trabajo. "Mejor sentarse a pensar que doblarse a trabajar" decía mi abuelo. Interesarse en tratar de entender los asuntos espirituales de las personas no solo aumentará nuestro conocimiento sino también, finalmente, nos relevará de lo que mi maestro bastiat llamó "la pena del trabajo".
Por cierto y ya para terminar: ¿no se les hace curioso ver la similitud de como dios utiliza a los ángeles a como los humanos utilizamos a las máquinas? ¿acaso usted oye que dios trabaja? Para qué, que trabajen los ángeles. Él ya trabajó. ¿Será que nuestra evolución no va por el camino del trabajo? ¿Por qué deberíamos trabajar nosotros si las máquinas lo podrían hacer todo por nosotros?









6 ideas:
Estoy de acuerdo en muchas cosas. En especial aquello de que el fin último de cada ser humano es disfrutar de una vida sin trabajar. OJO: Que cuando hablo de trabajar hablo del típico hombre que trabaja porque no tiene otra opción..Porque trabajar porque uno quiere yo le llamo ocio aunque sea trabajo.
"y 4- Algunos liberales creemos que es el respeto al derecho individual lo que nos hace libres. Pues no, aunque ayuda mucho. Es "la verdad", el saberse responsable y único responsable de su propia existencia y entenderse incapaz de manejar la existencia de los demás, lo que finalmente nos liberará de muchos problemas, o sea, trabajo."
Creo que dando círculo volviste a tu primera premisa. Los liberales creemos que el respeto a libertad nos hace libres. Sí, es así, porque solamente si se nos respeta la libertad individual podemos tomar decisiones que nos hará obtener resultados, o sea conocimiento, o sea la verdad. Si no hay libertad individual no hay forma de obtener la verdad. Y eso tú lo sabes.
Y sin embargo...
La Biblia es la visión particular de una religión particular (o un grupo de ellas, según lo quiera ver). Si lo analiza como tal, tiene muchas cosas inapelables: "La verdad los hará libres" como otras cosas menos "claras". Lo que pasa es que, a veces, suena como a un argumento de autoridad, porque algo aparece en la Biblia. En ese sentido, me parece una referencia muy dudosa para un ateo.
Por otro lado, no dudo que algún tipo de religión haya surgido muchísimo antes de vivir en ciudades. Le apuesto que desde que el mundo es mundo, los "sacerdotes" o chamanes "excomulgaban herejes"...
En cuanto a las implicaciones, yo diría que si bien la información es muy valiosa en términos económicos, el conocimiento verdadero NO tiene precio. Aunque yo no descartaría que en el futuro existieran máquinas capaces de obtener conocimiento más que información...
Por cierto, los ángeles no son los únicos ejecutores de Dios. Con más frecuencia sólo traen mensajes. Sospecho que se encargan de los trabajos más finos (como sacar a Lot de Sodoma).
Hola cabrito. En realidad el día que entendemos el derecho y la ley de inmediato entendemos que no los necesitamos, y que lo único que nos falta es dejar a la ley y el derecho.
Nada de eso es natural. La ley la creó el hombre para tener la sensación de control sobre cosas que desconoce y la dictó sobre gente que lo ignora, esclavizándola para vivir del producto de los demás evitando el trabajo.
Cualquier tipo de esclavitud es mental, sea por ignorancia o por consentimiento. La libertad, en consecuencia, también es un asunto mental.
Hola terox. La biblia para mí, es en realidad el aporte de nuestros antepasados acumulando conocimientos que hoy son muy valiosos. Las técnicas de registro de aquellos tiempos no eran muy eficientes, por lo que hoy, si queremos sacar sabiduría útil de esas fuentes, deberíamos limpiar, filtrar y depurar esos conocimientos.
Para mí la biblia no tiene un origen divino (a no ser, claro está, que nos consideremos nosotros mismos como dioses). Tiene un origen o naturaleza totalmente humana. De manera que no veo ninguna contradicción en que un ateo como yo no pueda interesarse en un libro tan maravilloso como la biblia.
Nosotros, los seres humanos creamos la biblia. Y debemos respetarla como producto de nuestro intelecto siempre en evolución.
Rigo, no hay problema en interesarse. El problema es presentar algo como "valioso" o "sabio" PORQUE aparece en la Biblia. "La verdad los hará libres" lo podría haber dicho el Che Guevara, Marx, Mao o Stalin, y tendría el mismo peso...¿o no?
Todo tiene sabiduría, todo. El corán, la biblia, los escritos de marx, engels, mises, smith, bastiat.
Nuestra labor no es esperar que todo se nos dé ya procesado y afinado. No podemos esperar a que se nos dé la verdad en un plato con tenedor y todo.
Hay que tomar lo previo que escribieron nuestros antepasados y extraer lo bueno, reciclar lo que pudiera contener algún valor y desechar lo que no ayude. Desechar lo que no ayuda crea valor en sí mismo.
La verdad es que no importa de donde venga y cuanto tengamos que investigar para sacar la verdad a relucir, el conocimiento siempre es valioso.
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